- Análisis de medios electronicos y escritos.
- Análisis del pulso de la opinión pública
- Asesoría en relaciones públicas y protocolo.
- Diseño de documentos de políticas, proyectos de políticas públicas y planes de gobierno.
- Coaching político.
- Asesoría en planeación estratégica a organismos y personajes públicos.
- Encuestas.
ANTENA SAN LUIS ...EL BLOG
En Antena San Luis, estamos concientes que solo a través del diálogo y la libre expresión de las ideas es como se puede construir un mejor lugar para vivir. Por esto, abrimos este espacio en donde buscamos la divulgación de la cultura política y el debate razonado de ideas siendo así factores de cambio en el proceso evolutivo del pensamiento politico de nuestro entorno y consolidarnos así como una organización socialmente responsable.
lunes, 9 de marzo de 2009
¿Que HACEMOS en ANTENA SAN LUIS?
PARA CONTACTAR "ANTENA SAN LUIS"
Telefono Oficinas:
Celular: 444-1835800
MISIÓN DE ANTENA SAN LUIS
- Somos una organización comprometida con la imagen que el cliente quiere mostrar al exterior.
- Asesoramos a empresas del sector público y privado así como a partidos políticos instituciones académicas y organismos no gubernamentales.
- Nos adaptamos a las necesidades del cliente en cuanto al manejo de la información para la toma de decisiones.
- Garantizamos la discreción en el manejo de la información.
- Aportamos un análisis del pretérito mediático del cliente, así como de su presente.
- Realizamos una prospectiva de los posibles escenarios a los que se enfrentará el cliente de acuerdo a las decisiones que tome basado en los parámetros que se le muestren.
- Pensamos en razón al cliente y de su imagen, como lo perciben y como se debe presentar.
jueves, 5 de marzo de 2009
¿Cómo interpretar una encuesta preelectoral?
Por: Roy Campos / Carlos Penna / CONSULTA MITOFSKY
Agosto 2004
No caiga en la tentación de creer que una encuesta preelectoral es un "pronóstico". Hay muchas razones para afirmar que una encuesta preelectoral no tiene por qué ser un instrumento para hacer conjeturas futuristas ni adivinar con sus resultados el desarrollo de la jornada electoral. Aquí presentamos algunas de ellas:
1.- LA CAMPAÑA Los candidatos y los partidos políticos, al conocer y estudiar los resultados de una encuesta, realizan todo lo que está a su alcance para modificar esta tendencia, ya sea para revertir la ventaja o para incrementarla. Hacen cambios en sus discursos, intensifican sus anuncios en los medios electrónicos y escritos o incluso modifican la estructura de sus equipos de trabajo; pero nunca se conforman ni se quedan estáticos con el resultado que arrojó la encuesta preelectoral, algunos de ellos tiene más éxito que otros y logran modificar esa tendencia. A pesar de lo que declaren los políticos y equipos ligados al candidato, éstos aceptan voluntaria o involuntariamente que la encuesta está bien hecha, pero tienen razón al decir que no tiene por qué terminar la jornada electoral así. 2.- ESTADO DE ÁNIMO Y CONOCIMIENTO La encuesta preelectoral refleja el estado de ánimo de los entrevistados y el conocimiento que se tiene de los candidatos y las campañas en un momento dado, es en términos prácticos como un "corte de caja". Este ánimo y sobre todo el conocimiento de los aspirantes se mueve conforme se acerca la elección y esa condición se intensifica en el último tramo de la contienda, lo cual ocasiona que se modifiquen las preferencias electorales e incluso las ganas de salir a votar ese domingo de elección. En consecuencia, los escenarios de competencia también se pueden mover y es muy difícil que una encuesta preelectoral prevea todos estos cambios. 3.- CERCANÍA CON LA ELECCIÓN Una consecuencia inmediata del punto anterior tiene que ver con el periodo en que se lleva a cabo el levantamiento de la encuesta, no es lo mismo levantarla cuando estamos a una semana de la jornada electoral o el mismo día de la elección, que levantarla un mes antes o cuando la campaña inicia, las cosas cambian y los datos presentados reflejan el estado de las percepciones y de ánimo de la población al momento de la aplicación de las entrevistas; las preguntas de intención de voto o preferencia política son sólo indicador de la situación presente en el momento de la encuesta,. Conforme la jornada se aproxima son muchos los factores que la afectan, el desarrollo inherente de la misma campaña, los escándalos ligados a los gobiernos locales en funciones e incluso la agenda nacional. que en ocasiones se vuelve más importante que los mismos temas de campaña. 4.- PARTICIPACIÓN Una encuesta se aplica a todos los ciudadanos con derecho a voto y en ocasiones los encuestadores tratamos de identificar de entre ellos a los ciudadanos con mayor probabilidad de presentarse a las urnas a sufragar, sin embargo esto no siempre es fácil de lograr sobre todo con participaciones bajas (situación común en México), por lo tanto tratar de saber lo que hará este grupo pequeño de los entrevistados a través de una encuesta a una población mucho más grande, se vuelve muy difícil y es una nueva fuente de error. 5.- ERROR ESTADÍSTICO Las encuestas forman parte de los métodos estadísticos que por definición llevan implícito errores aleatorios. Por ejemplo, cuando se dice que un dato tiene el 3 por ciento de error con 95 por ciento de confianza, se afirmando que este método puede tener más de tres puntos de desviación respecto al valor real en 95 de cada 100 veces que se aplique (el problema es que no se aplica 100 veces, sino sólo una vez). Es decir, se tiene la confianza estadística de que los resultados del estudio que se está viendo sean producto de una de esas 95 correctas, pero se tiene la posibilidad también de que sea de las 5 restantes "equivocadas", y en su caso no sabe si el posible error sea de sólo 3 puntos hacía arriba o hacia abajo, o pueda ser mayor. 6.- ERROR NO ESTADÍSTICO En general las encuestas de opinión poseen una fuerte posibilidad de tener errores no estadísticos, a veces incluso mayores que los estadísticos muestrales, estos son ocasionados por el orden de las preguntas en el cuestionario; por la mala capacitación a los encuestadores o mala supervisión de los mismos en el trabajo de campo; por el fraseo de la pregunta; por la selección del informante; por el horario o días en que se levanta la encuesta, y por muchas otras razones que son difíciles de medir pero que se debe considerar que existen y son causas de un error en los resultados. |
Después de considerar todo esto, sería un error y una falta de ética profesional considerar a las encuestas como pronósticos o bolas de cristal que adivinen el futuro. Debe vérseles entonces como una estimación estadística de la situación de competencia electoral en el momento que se llevan a cabo, esta estimación será mejor o peor dependiendo de la experiencia y recursos con que cuenta la empresa que la realice, pero no por ello será un pronóstico; de hecho no existe aún una forma científica de hacerlo, que se base en encuestas de opinión y que sea totalmente aceptado; los que lo hacen utilizan su conocimiento del comportamiento electoral pasado, de las estructuras de los partidos y otras variables que van más allá de una encuesta preelectoral.
martes, 3 de marzo de 2009
RELACIONES PÚBLICAS... "GESTIÓN DE PÚBLICOS"
Escrito por: Jorge Mascareñas Cuervo
1. Introducción
En la última década del siglo XX han comenzado a aparecer algunos autores (Marín Calahorro, 1997; Laforet, 1997; Otero, 2000) que, superando el tradicional enfoque del protocolo desde la diplomacia, el derecho público, la logística o la mera organización de actos lo vinculan a las teorías de la comunicación.
Muy lentamente comienza a imponerse la consideración del protocolo como un poderoso código de comunicación no verbal que regula los ámbitos espacio-temporales en que se desenvuelve el poder establecido a través de un corpus de normativa legal y reglas consuetudinarias de aplicación y análisis tremendamente complejo y especializado. El enlace con este enfoque comunicativo se efectúa a través de los acontecimientos especiales, acciones de relaciones públicas organizacionales especialmente eficaces y de gran capacidad de convocatoria y difusión que los convierte en instrumentos de primer orden para conseguir los objetivos corporativos.
Los acontecimientos especiales, y sobre todo las ceremonias que los conforman, constituyen desde la más remota antigüedad la mayoría de acciones de relaciones públicas emprendidas a lo largo de la historia, y esta circunstancia ha supuesto la identificación de su gestión con la disciplina en sí misma, tanto por parte de la sociedad en general, como por algunos analistas, que han llegado a confundir e identificar la parte con el todo. Por otro lado, actos o eventos han sido tenidos en cuenta tradicional y exclusivamente por la doctrina por su consideración instrumental, ocupando un lugar de honor entre los denominados «medios o instrumentos demostrativos», ceremonias de carácter público o privado, que tenían lugar ocasionalmente en la vida de las organizaciones, y no presentaban más funcionalidad que la posibilidad de generar noticia ni más objetivo que la brillantez del acto por el acto.
Afortunadamente, los nuevos profesionales e investigadores surgidos en las últimas décadas de las aulas universitarias han superado ya esta visión parcial y reduccionista de las relaciones públicas, considerada como «una disciplina científica que estudia la gestión del sistema de comunicación a través del cual se establecen y mantienen relaciones de adaptación e integración mutua entre una organización o persona y sus públicos»
Desde otro enfoque, las relaciones públicas gestionan el proceso interactivo que personas y organizaciones establecen entre sí definiendo su identidad y estableciendo los sistemas de comunicación idóneos para ser percibidas adecuadamente en cada momento por sus públicos en función de sí mismas y del sistema de relaciones imperante en la comunidad. Uno de los instrumentos más eficaces para transmitir con fidelidad la identidad organizacional y crear ámbitos relacionales idóneos son los acontecimientos especiales, actos o eventos, y el publirrelacionista aparece en ellos como responsable de configurar este mensaje tanto a través de la verbalidad de discursos, videos o publicaciones institucionales como de la retórica no verbal de las ceremonias, lugar específico en que se produce la interacción por la que diferentes sujetos utilizan conjuntamente el tiempo, el espacio y los signos corporales como sistema de comunicación. Desde esta perspectiva, ceremonial y protocolo establecen respectivamente los marcos en que se insertan y las normas que los rigen en una doble perspectiva de carácter semiótico, la prosémica referida a los espacios y la cronémica referida a los tiempos.
El valor primordial de los acontecimientos especiales no está tanto según ha sido defendido hasta el momento por un gran número de teorías en su difusión a través de los medios de comunicación de masas, como en la posibilidad que ofrece a las organizaciones y a sus públicos de establecer un contacto directo y sin intermediarios en un marco idóneo para consolidar sus vínculos.
Constituyen además una forma privilegiada de ejercer la responsabilidad social con su universo, al que ofrecen la posibilidad de participar de actividades concretas que posiblemente no se llevarían a cabo sin su apoyo, y han de estar motivados por la propia dinámica de la organización, generando credibilidad, confianza y frecuentemente «buena» reputación.
2. Públicos y acontecimientos especiales
Si existe algún aspecto de las relaciones públicas especialmente relacionado con el ceremonial y el protocolo es la consideración y el tratamiento de los públicos implicados en los eventos. Personas y organizaciones, componentes básicos de los públicos corporativos, constituyen no sólo la base, la materia prima del trabajo del publirrelacionista, sino el objetivo primordial de las tradicionales fases de investigación, análisis, programación, comunicación, acción y evaluación que conforman el propio proceso relacional.
Algunos autores identifican a los públicos con «un sistema libremente estructurado cuyos miembros detectan el mismo problema o tema, interactúan, ya sea cara a cara o por medio de canales interpuestos, y se comportan como si fueran una sola unidad». Frente a las masas, inactivas, estos son activos, de modo que es el concepto de «consecuencias» el que conecta y aglutina los problemas de relaciones públicas, los vínculos y los públicos. El concepto de vínculo encaja en este cuadro porque la gente sobre la que la organización ejerce mayores consecuencias es la que está «vinculada» a ella, y los publirrelacionistas identifican a los públicos definiendo los vínculos de su organización. Sin embargo, ni toda la gente afectada por las consecuencias de la conducta de una organización las reconocen, ni quienes las reconocen se organizan necesariamente para hacer algo al respecto; por tanto hay varios tipos de públicos, que se diferencian entre sí por el grado en que se convierten en activos haciendo algo respecto a las consecuencias de la organización.
Este planteamiento resulta especialmente adecuado cuando se analizan los acontecimientos especiales, acciones de relaciones públicas de la organización especialmente diseñadas para crear y/o mejorar sus relaciones con algunos de sus públicos, por lo que podríamos hablar en cierto modo de un sistema de comunicación selectiva activada en función del tipo de vínculos existentes entre las distintas partes de su universo. Todas las organizaciones, públicas o privadas, celebran en algún momento de sus vidas algún evento extraordinario destinado a «crear puntos de encuentro entre la organización y sus públicos en los que poder confluir y compartir intereses comunes, al margen de que se produzca su difusión informativa y paralelamente o no a ella». Sin embargo, no todos sus públicos asisten a todos sus actos, de modo que es precisamente el concepto de vínculo el elemento decisorio para la conformación del mapa circunstancial correspondiente a cada uno de ellos.
Los públicos organizacionales constituyen la base para el desarrollo del protocolo, ya que su correcta o incorrecta disposición espacio-temporal en los escenarios ceremoniales no sólo configura su identidad y proyecta ese mensaje de un modo no verbal, sino que también el análisis de estos ámbitos en que la organización se expone a la percepción pública puede ayudar a descifrar la imagen percibida gracias al descodificador que supone el conocimiento del ceremonial y la normativa de protocolo vigentes.
2.1. Tipologías de públicos
Hasta el momento, las clasificaciones vigentes para identificar a los públicos se atenían a criterios económicos (directo o indirecto), laborales (internos, externos, mixtos) o profesionales (activos o pasivos) entre otros, ya que se utilizaban sobre todo en publicidad y marketing para proceder a la información y venta de productos y/o servicios de un modo sectorializado que localizara a sus posibles consumidores.
Sin embargo, las relaciones públicas, que no se dirigen tanto a la comunidad por la categoría de «consumidores» como por la de ciudadanos, necesitan otros criterios transversales que permitan por ejemplo incluir en un mismo grupo al alto cargo o funcionario de un ayuntamiento (público interno), al empresario adjudicatario de una obra pública (público externo), a los vecinos afectados (público directo) y a un grupo ecologista (público activo) en la inauguración de unas obras municipales conflictivas por cuestiones medioambientales.
Todos ellos, que pertenecen al universo de la organización, el ayuntamiento, han de constituir ese mapa circunstancial del acto en curso que va a proporcionarnos la ruta operativa en el complejo mapa organizacional, y todos han de estar identificados tanto por su identidad y valor individual como por su posicionamiento comunitario en relación a ese momento y circunstancia concretos. En ese sentido, para un director de relaciones públicas, y no digamos para un jefe de ceremonial o protocolo, resulta imprescindible una sistematización ágil y efectiva de sus listados y bases de datos de trabajo, que constituyen la materialización práctica y puntual de su universo organizacional en cada uno de los eventos que lleva a cabo.
Una de las principales aportaciones al estudio de las relaciones públicas contemporáneas consiste en la clasificación de los públicos según la forma en que participan de una conducta activa, es decir, según el grado en que han pasado de detectar a comportarse y actuar:
a) No público: aquellos sobre los que la organización no tendría consecuencias ni estos sobre aquella, todas aquellas personas o colectivos que no están ni siquiera integrados en su universo y por tanto no destinatarios de sus acciones.
b) Público latente: los miembros de un grupo que se enfrentan a un problema similar pero no lo detectan. Suelen permanecer ocultos a las estadísticas, y a veces la labor de un buen profesional de las relaciones públicas consiste en identificarlos y decidir si es oportuna o no su inclusión en el listado general y/o en el del evento concreto.
c) Público informado: el grupo que reconoce los problemas. Todos aquellos individuos o colectivos que están en contacto activo o pasivo y que por estar incorporados a las bases de datos y mostrarse interesados reciben puntualmente información.
d) Público activo: el público que se organiza para discutir y hacer algo. Aquellos que, una vez recibida u obtenida la información sobre las actividades a desarrollar se incorporan a ellas habitualmente. Este suele ser el sector mejor fidelizado del universo organizacional, asistentes habituales y con quienes hay que contar, de lo contrario se sienten molestos por haber sido excluidos.
3. El ceremonial y el protocolo en el tratamiento e identificación de los públicos
Estableciendo un marco teórico previo que esclarezca el significado en este contexto de ambos conceptos, entendemos en primer lugar por ceremonial el conjunto de formalidades y elementos que acompañan a actos públicos y privados destinados a destacar y proporcionar honor a personas o instituciones en el ámbito de lo profano o de lo sagrado, y que engloba desde la decoración o la música hasta sus secuencias temporales y espaciales. Está íntimamente ligado al rito y se ha estudiado desde la antropología y la historia, por lo que su enfoque desde la comunicación implica nuevos planteamientos en interrelación social, ya que cuenta una historia y crea un ámbito propio de reconocimiento en el que confluir. Los elementos constitutivos del ceremonial son tres:
a) Espacio-temporales: materiales (escenografía, mobiliario, decoración, símbolos…) e inmateriales (música, olores, iluminación, efectos especiales…), su conjunción otorga unas condiciones estéticas propias a cada evento.
b) Personales: la etiqueta o signos de identidad que individualizan y/o al tiempo socializan a los participantes en un acto (perfume, ornamentos, vestimenta, gestualidad…).
c) Normativos: las reglas de ordenación espacial y temporal que rigen en los distintos ámbitos en que tienen lugar estas ceremonias, especialmente la legislación de protocolo en la vida pública oficial y las normativas internas de otras organizaciones en la vida pública y privada no oficial.
Por lo que se refiere al protocolo, es una técnica de comunicación no verbal que ordena los ámbitos espacio-temporales en que se desenvuelve el poder establecido en cualquiera de sus manifestaciones, así como la plasmación en imágenes del sistema de poderes y ha de reflejar fielmente la identidad.
La correcta proyección del mensaje no verbal de la identidad estatal conforma la imagen percibida por los ciudadanos, de forma que ambas realidades deben coincidir. Ámbito (ceremonial) y normativa (protocolo) conforman la malla, el entramado, sobre el que armar estos actos y proporcionan a los profesionales una sistemática general a partir de la cual realizar un planteamiento teórico previo a la celebración de los eventos y por la que han de regirse estratégicamente las personas y entidades que conforman en cada ocasión los públicos organizacionales.
Frente al ceremonial, que aparece unido a la actividad ritual humana en todas las sociedades y culturas y que no precisa de formulación expresa, el protocolo se reduce a lo público, a los actos oficiales organizados en cualquiera de sus manifestaciones territoriales o de poderes, así como a aquellos actos no oficiales que cuenten con presencia de autoridades o instituciones estatales, y su carácter normativo exige una formulación expresa.
4. Conclusiones
Las relaciones públicas se ocupan de las organizaciones y de las personas, y entre sus tareas cotidianas está la gestión de los distintos públicos que conforman ese universo propio. En ocasiones, empresas e instituciones se ven inmersas en actividades extraordinarias a su quehacer cotidiano, ya que celebran o conmemoran hitos organizacionales de interés para los grupos vinculados con ellas y las convierten en excelentes ocasiones para difundir identidad y mensajes institucionales, identificar a sus aliados y crear o potenciar alianzas.
Todo esto se lleva a cabo mediante técnicas avanzadas de localización y gestión de públicos, entre las que ocupan un lugar destacado la elaboración y la manipulación de bases de datos o la producción de materiales de convocatoria e información. Pero es especialmente la correcta aplicación de un sistema ceremonial determinado aquello que define con mayor fidelidad la identidad organizacional, al proyectar al exterior las características propias. Y cuando los emisores de la comunicación son las autoridades e instituciones oficiales, son las normas de protocolo las responsables de que la imagen percibida por los ciudadanos sea la misma en cualquier coyuntura temporal o lugar geográfico.
En ambos casos, el ceremonial y el protocolo se ocupan de indicar a los distintos tipos de públicos con qué parámetros estéticos han de presentarse y cuál es su ubicación espacio-temporal en el imaginario relacional en que se convierte el evento. Este posicionamiento viene dado por las tipologías de relación que han establecido previamente y que se ponen de manifiesto públicamente en función del sistema de vínculos existente en ese universo organizacional.
6. Fuentes documentales
GRUNIG, J. E.; HUNT, T. (2000). Dirección de relaciones públicas. Barcelona: Gestión 2000.
MARÍN CALAHORRO, F. (1997). Fundamentos del protocolo en la comunicación institucional. Madrid: Síntesis.
OTERO ALVARADO, Mª Teresa (2000). Teoría y estructura del ceremonial y el protocolo. Sevilla: Mergablum. — (2002).
sábado, 28 de febrero de 2009
LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DEL CANDIDATO, EL COORDINADOR DE CAMPAÑA
Escrito por: J. Manuel Hdz. Chaires
"La Campaña Electoral" es una empresa que es imposible de encarar sin una organización sistemática y altamente funcional. Sin embargo la coordinación de dicha campaña(WAR ROOM) no solo es un peldaño más en lo que a esta estructura organizacional se refiere , es más bien "el cerebro desde donde se administrará la ESTRATEGIA y la TÁCTICA POLITICA de la contienda electoral"(Escalante, 2008). Por lo que al ser el centro neurálgico de toda acción a realizar ya sea premeditada o reactiva lo primero en lo que debe de pensar un candidato que busca un puesto de elección es en la gente de que debe integrar este "Centro de Operaciones".
La función de todas estas personas, tendrá por objetivo el dar seguimiento al cumplimiento adecuado de la ESTRATEGIA además de realizar el ANALISIS de:
- El trabajo de inteligencia de la campaña.
- La información generada por todos los canales de comunicación.
- De los hechos acontecidos durante la jornada electoral.
- De las circunstancias que puedan tener efecto en el desarrollo de la jornada.
- Y sobre todo de la toma de decisiones SUSTANTIVAS COYUNTURALES. (Fernández Collado,(varios), 2007)
Debido a lo anterior queda claro que el Candidato no puede estar coordinando la organización de su campaña y a su vez ser el epicentro de la campaña política; al fungir como principal protagonista de los hechos que él pretende coordinar en donde la exigencia de tener una mente analítica y fría se ve entorpecida por el aplauso, la rechifla, la adulación y la conspiración que día a día se vive en los mítines y eventos de una campaña de esta envergadura.
Es por ello que el candidato debe elegir a quienes coordinaran su campaña política a través de la designación de dos puestos claves: el coordinador de Campaña y el Coordinador de Campo.
El coordinador de Campaña:
El "coordinador" o "director" de la campaña como también le llaman en algunos textos de marketing y administración así como el "coordinador de campo" ocupan los dos puestos claves en una campaña electoral. Conocemos que existen otros puestos de importancia dentro de una campaña electoral como es la gestión de los recursos y la obtención de patrocinios que se ven englobados en un tesorero pero este personaje como tal no debe ser relevante para la toma central de decisiones.
Estos dos puestos claves dentro de la coordinación de una campaña electoral deben poseer aptitudes que pueden resultar a simple vista contradictorias pero que debido a la posición y a la encomienda que gozan por parte del candidato son deseables que puedan desempeñar con soltura: "deben saber capaces tanto de Ordenar como de Discutir, de ser, al mismo tiempo, Lideres de Guerra y Diplomáticos" (J.Maarek, 1995, pág. 196). Su trabajo se torna difícil ya que con el inicio de una nueva contienda electoral no pueden obtener los beneficios que otras compañías tienen como lo es la experiencia laboral adquirida en el trabajo y un equipo de colaboradores integrado; es conocido de los expertos en este rubro que la mayoría de la gente que confluye en una casa de campaña lo único que tiene en común es el haber comenzado una relación laboral de manera conjunta en un muy breve periodo de tiempo y por lo general son gente sin experiencia es decir, para muchos es la primera vez que se acercan a una campaña electoral de esta manera, y probablemente no vuelvan a hacerlo en un futuro. Son trabajos temporales de transición generalmente ocupados por estudiantes y/o gente que no ha encontrado un empleo afin a sus intereses.
El candidato en la mayoría de los casos, a menos que se trate de un candidato débil donde el partido imponga sus decisiones, es el que elige a su coordinador de campaña, por supuesto en razón a la naturaleza de sus responsabilidades, pero también porque tiene que ser un hombre de su total confianza. "El coordinador de campaña tiene que establecer una relación de trabajo directa con el candidato y este último debe de delegar una gran cantidad de poder sobre él". Esta delegación es necesaria debido a que el candidato tiene que viajar mucho durante toda la contienda electoral: generalmente tiene que recorrer todo un distrito o región , que en el caso de una elección como lo es una gubernatura , o la presidencia de la república significa viajar por todo su territorio.es por ello que mientras el candidato viaja y se presenta ante los electores y los medios de comunicación la organización de la campaña requiere de un liderazgo continuo que no puede esperar a la vuelta del candidato para tomar las decisiones incluso aunque estas sean realmente importantes.
A la luz de lo anterior podemos inferir que debe existir un mutuo entendimiento entre el candidato y su coordinador y que no debe constar nada que pueda enturbiar esta relación.
"El coordinador de campaña suele ser una de las pocas personas conectada con el "gabinete" del político es decir el grupo de personas que ejerce un poder de influencia sobre las decisiones de comunicación política del candidato. Dicho gabinete no debe formar parte del cuadro de la organización de la campaña en virtud de que es un grupo que se encuentra formado antes del inicio de la organización de la campaña y que permanece al termino de la misma, por lo que se encuentra íntimamente ligado al candidato sin embargo tambien debemos reconocer que cada uno de esos integrantes trae objetivos muy particulares que no pueden estar en concordancia con lo que se quiere lograr de la campaña y que es causa común de desavenencias entre el candidato y el coordinador de campaña lo cual en la mayoría de las veces entorpece la organización y complica todavía más los conflictos que van surgiendo con el transcurrir del proceso". (J.Maarek, 1995, pág. 197)
Por todo lo anterior podemos decir que el Coordinador de Campaña es un trabajo de 24 hs donde debe ser:
Analista: Conoce el terreno que pisa, busca conocer las fortalezas y debilidades del contrario así como las propias del candidato, además debe manejar muy bien las reglas del Juego y los tiempos marcados por los árbitros electorales.
Estratega: Se enfoca en las acciones a seguir así como en maximizar los recursos humanos y económicos con lo que cuenta la campaña, dirige al equipo, les asigna sus responsabilidades, y guarda puntual seguimiento de las tareas encomendadas manteniendo ante todo la disciplina.
Operador: Ejecuta las instrucciones que le da el candidato en el caso de ser convenientes a la campaña, las implementa dentro del equipo de trabajo y organiza todas las operaciones previstas y también las imprevistas.
Integrador: Tiene a los mejor operadores para el equipo, y además sabe como motivarlos.
Los errores más típicos en el nombramiento de una coordinación de campaña según el Centro Interamericano de Gerencia Política son:
- Nombrar a un familiar como coordinador.
- Nombrar a un político con imagen negativa por compromiso político.
- Tener al frente de la compañía a una persona con otros trabajos ( no 24/7 que es lo vital)
- Nombrar un coordinador que no sea conciliador o con mal carácter.
- Nombrar al candidato derrotado en la contienda interna.
(Escalante, Septiembre 2008)
Funciones del Coordinador de Campaña:
El coordinador de campaña debe ser en primera instancia el responsable de coordinar el calendario de la campaña del candidato con el resto de sus obligaciones. Generalmente un miembro del gabinete es el que se encarga de la agenda personal del candidato, pero de común acuerdo con el coordinador de campaña (esto incluye dejarle al candidato un tiempo mínimo para descansar o para las contingencias de última hora)
El grado de influencia del coordinador de campaña es considerable ya que él es el que Contrata o acepta la ayuda de todos los miembros de la organización, los dirige, resuelve sus conflictos y los coordina. Él es quien normalmente decide el tipo de organización que se debe implantar al interior de la misma.
Sus tareas principales son:
- Dirigir y estructurar la organización de la campaña.
- Organizar y coordinar a todo el equipo de la campaña, lo cual incluye a los voluntarios reclutados por el periodo electoral, como a los miembros permanentes del partido que apoyan al candidato y transmiten su campaña al exterior.
- Coordina y supervisa las conexiones con las organizaciones y entidades externas a la organización de la campaña, desde las agencias de publicidad a los suministradores habituales.
El coordinador de Campo:
La responsabilidad del coordinador del campo es también muy importante y abrumadora. Está colocado en la intersección de tres categorías de "jugadores" de orígenes opuestos y con métodos muy diferentes. Su función es que trabajen los tres juntos.
- Los voluntarios: normalmente personas sin experiencia y sin mucha preparación para un área de operación de comunicación, se deben reunir y organizar en comités de apoyo para crear la cohesión y el profesionalismo imprescindible.
- Los activistas permanentes o miembros del partido: a veces "distanciados" del candidato, y cuya competencia en el área del marketing político moderno no es siempre mucho mayor que la de los voluntarios aunque ellos suelen estar convencidos de lo contrario.
- La organización central de la campaña que algunas veces transmite ideas poco claras e incluso contradictorias, especialmente si esta es entorpecida por una estructura permeada por factores de influencia distintos al coordinador de campaña.
Los Errores más comunes del marketing político según el Centro Interamericano de Gerencia Política son:
- Creer que una campaña de marketing político se maneja igual que una de carácter comercial.
- Apoyarse solo en la publicidad.
- Olvidarse de la gente, de los electores.
- Pensar que hay una única fórmula para ganar una elección.
- Bailar la música del otro candidato.
- Centrarse en la negociación política.
- Querer matar al enemigo o adversario.
- Confiar en el control del Partido.
- No tener asesores competentes (Zapatero a tus Zapatos).
- Responder a todos los ataques.
- No tener objetivos claros.
- No capacitarse adecuadamente. (FALTA DE UN EQUIPO DE TRABAJO COMPETITIVO)
- No usar la tecnología.
(Escalante, Septiembre 2008)
Bibliografía
(varios), Collado Fernández C. (2007). Marketing Político e imagen de gobierno en funciones. Mc Graw Hill.
Escalante, C. A. (Septiembre 2008). El Marketing Político en las Campañas Electorales. 2a Cumbre Latinoamericana de Estrategia Política. San Luis Potosí.
J.Maarek, P. (1995). Marketing político y comunicación. Paidós Comunicación.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Comentarios Respecto a la Encuesta del Periódico El Universal, publicada el 9 de enero del 2009
Escrito por: Raul Saucedo Mac Nair
Antecedentes:
"En el Revolucionario Institucional pueden estar satisfechos porque algo muy bueno habrán hecho para comenzar esta contienda con casi 15 puntos sobre su competidor más cercano: Acción Nacional. El PRI trae consigo 39.9% de preferencias; el PAN 25% y el Partido de la Revolución Democrática sólo 15.4%. Según la encuesta del EL UNIVERSAL, a la pregunta ¿cuál es partido político con el que más se identifica usted? 33.6% respondió que con el PRI; 24% con el PAN y 13.9 con el PRD. No sólo eso, el PRI es también el preferido por 15.9% de los ciudadanos que no se declaran sólidamente afines a un partido político. Frente a este resultado, el PAN cuenta con un voto duro de 11.2% y el PRD de 7.8%. Al parecer, la actual tercera fuerza en el Congreso —el PRI— aprendió lecciones que sus adversarios hoy todavía desestiman". [1]
Observaciones:
Desde diciembre a la fecha en todas las encuestas difundidas, (MITOFSKI; BUENDIA; ARCOP, y ahora el UNIVERSAL) le dan al PRI una ventaja en la preferencia del electorado.
Dicha preferencia varía dependiendo de las regiones, aunque en todas lleva la delantera.
Donde se da una mayor competencia es en el Bajío donde se ubica San Luis Potosí, ya que en la región del Sureste como en el Norte la tendencia se vuelve claramente favorable al PRI.
La izquierda se encuentra focalizada solamente en determinadas ciudades no representa una intención de voto superior a su tradicional voto duro (15%).
El voto duro de todos los partidos, es decir, el grado de identificación que tiene la gente ha disminuido en todos los partidos, aumentando en número de ciudadanos que se consideran independientes o sin filiación política.
Esto se puede deber a una falta de credibilidad en el sistema partidario mexicano, claramente visible en la guerra que se sostiene el Spotgate (partidos políticos e IFE vs. Televisa y Tv Azteca), y el hartazgo ya es perceptible en la sociedad, considerando que aun no empiezan las campañas.
No es de sorprender que se confirme que el PRD cargue con el mayor voto negativo. Lo que si destaca es que el PAN tiene ahora un mayor número de votos negativos en comparación con el supuesto partido más desprestigiado de México: el PRI.
Esto puede interpretarse que el PAN que empieza a pagar los costos políticos del gobierno de Calderón, aunque éste mantiene como persona un buen nivel de aceptación.
Los beneficiarios de programas gubernamentales encuestados en gran medida apoyan al PRI, probablemente debido a los viejos paradigmas del PRI- Gobierno que aun no han sido rotos.
La percepción de la economía es otra variable que sumada al tema de la inseguridad, serán un factor para la intención del voto, y los escenarios a corto plazo (proyectados a julio de 2009) no son nada alentadores, la crisis económica se agudizará y la violencia seguirá causando el terror en la sociedad, ambos factores beneficiarán directamente al PRI.
Otra variable poco conocida es la intención del voto. Conforme se acerque el 5 de julio se medirá con mayor precisión este factor.
[1] El Universal. Editorial, Felicidad priísta, 9 de febrero de 2009.
martes, 24 de febrero de 2009
ELECCION INTERNA A LA GUBERNATURA POR EL PRI
Escrito por J. Manuel Hdz. Chaires y Raul Saucedo Mac Nair.
Antecedentes
Para el PRI las elecciones internas tienen su historia, y al menos, en las que decidieron cargos de elección federal fracasaron por la errónea operación cicatriz aplicada. ¿Habrán aprendido?
Otro punto a considerar es que el gobernador en turno opositor al PRI, ese factor hasta cierto punto, le da libertad al proceso porque no hay "Jefe del partido en el estado".
Ahora bien, el antecedente inmediato del proceso interno del PRI, fue el del PAN, a quienes les falló: al faltar debate en la contienda interna, se confrontaron pero no debatieron y por otra parte la conclusión de la elección, al no reconocer la limpieza de los resultados, se encuentran enfrentados a consecuencia del "cochinero" de elección. Este ejercicio antidemocrático tiene como consecuencia acusaciones contra el dirigente nacional del PAN y dio la señal de alerta en otros estados como Nuevo León, para que sea diferente la forma de elección por designación de candidatos, es decir, recurrir al "dedazo".
Así las cosas, el PRI escogerá a su abanderado el próximo domingo, y quedará en el antecedente remoto varios hechos que definitivamente debilitaron el proceso y quizá puedan explicar la causa de la baja participación:
- En un mes, el PRI registró cuatro diferentes dirigentes estatales.
- No es equitativo el proceso al estar cargada la dirigencia del lado de Stabros y la correspondiente distribución de los recursos financieros.
- No hubo prácticamente campaña, todos los candidatos le apostaron a la unidad entorno a alguno de ellos.
- Por su pasado, se espera que mínimamente queden cubiertas las casillas con sus respectivos funcionarios, está por verse.
- No hubo publicidad para que la ciudadanía o al menos, los priistas voten el próximo domingo, tampoco se sabe la ubicación de las mesas receptoras de voto.
- El PRI corporativo será el que salga a votar el domingo. No hay convocatoria ciudadana.
- Los candidatos desaprovecharon los recursos en medios de comunicación que hoy les da la ley. No conocen cómo opera la ley ni los espacios que tienen en los medios.
Los contendientes
Sin tener evidencia empírica, los comentarios de los equipos de campaña indican que quienes van a la cabeza son Jesús Ramírez Stabros y Fernando Toranzo. Aunque hay sondeos de conocimiento más no de intención de voto.
No obstante las pasiones, se percibe un ánimo de triunfo de Toranzo, mientras que del lado de Stabros hay nerviosismo.
Toranzo tiene buena prensa local, recibe el apoyo de los ex gobernadores Sánchez Unzueta y Silva Nieto, además de la estructura de la CNC y algunos presidentes municipales, además de los buenos guiños de los encargados de prensa de gobierno del estado.
Por su parte Stabros tiene buena prensa nacional, lo conocen y lo aprecian, se alió con la dirigencia estatal del PRI y a través de Adolfo Micalco y Aurelio Gancedo, cierran la pinza con las estructuras formales de ese partido, con presidentes municipales y con los comités municipales. Sin embargo a partir de la postulación de Toranzo, han abandonado el barco algunos aliados con los que contaba y otros lo han dejado como consecuencia de su alianza con Micalco.
Resultados
El reto para el PRI es lograr una votación igual o superior que la que tuvo el PAN: 35 mil votos en las urnas. Solo así el PAN verá que tiene competencia real.
El otro reto del PRI será no superar el "cochinero" del PAN, y que, el ubicado en segundo lugar acepte el resultado. Desafortunadamente para ese partido la operación política post electoral correrá exclusivamente de la mano del candidato triunfador, porque la dirigencia estatal trabaja para el proyecto de Stabros, lo cual desacredita su intervención.